¡La venganza del desayuno! 
Cierto es que el desayuno tiene grandes enemigos:
  • Los famosos cinco minutos. 
  • El baño (cuando la familia es grande). 
  • La ducha, siempre parece más corta. 
  • El maquillaje que se pierde
  • La corbata, también se pierde. 
  • Las llaves no están donde las dejamos. 
  • Inapetencia. 
  • El temido tráfico de la nuestra ciudad. 


 ¡En fin!  El caso es que nuestra primera comida del día  está al final de nuestra larga lista de "percances" por la mañana. Pero, "el desayuno" va a tomar a tu estomago por donde más le duela y ¡lo va a apretar contra la pared!
Esa sensación de ardor, irritación nerviosa y dolor de cabeza a media mañana no son otra cosa que la ¡venganza del desayuno!
Pronto andarás más angustiado que bolsillo de empleado público, mirando con cara de "pasé mala noche", oliendo el café como gato oliendo el pescado, rebuscando en los bolsillos unas monedas que alcancen para un cafecito y una marraqueta con jamón y queso o, si eres ciudadano bip un sándwich city con un capuchino. Buscarás la forma de ir a comprar  o, le pedirás al que siempre tiene chipe libre para salir a todas horas de la oficina.  Estarás pendiente si llega y sabrás exactamente cuánto se demoró. Se lo echarás en cara mientras el estomago te está doblando la mano de dolor. Pero sabes que es por poco tiempo. Y, empiezas a comer… a punto de desfallecer ¡Boom! Le cae el primer combo, luego el segundo y en el tercero… cae nocaut.
Sin darte cuenta tu ánimo habrá cambiado y, de nuevo sentirás que eres el dueño del mundo... ¡bueno!... si eres presidente ¡Obvio!  ¡No es para tanto en realidad! Ese desayuno sólo te calmará el dolor, la irritación y la ansiedad. ¡Pero para que sufrir tanto! Sabes que un buen desayuno nunca se vengará de ti. 
¡Que bien se siente! ¿Verdad?  “Güatita llena, corazón contento"

Un buen desayuno:

-Mantiene un adecuado estado nutricional. Contribuye a conseguir un correcto aporte
nutricional diario.
-Mejora el rendimiento intelectual y físico.
-Ayuda a reducir o mantener el peso corporal. Las personas que desayunan mantienen el peso dentro de rangos saludables en mayor medida que las que no lo hacen. Realizar las 4 comidas diarias ayuda a no sobrecargar ninguna de ellas y evita el picoteo entre horas (snacks, golosinas, dulces, refrescos, etc.), factor muy importante a la hora de controlar el peso.
-Favorece el tránsito intestinal y mejora los niveles de colesterol sanguíneo. Gracias al contenido de fibra aportado por cereales integrales y frutas.
-Debe representar entre el 20 – 25 % de las calorías diarias. Un desayuno equilibrado contribuye a un reparto más armónico de las calorías a lo largo del día y proporciona nutrientes esenciales.


Algunas claves para que un desayuno sea equilibrado y completo: elegir dentro de las siguientes opciones.
CEREALES o PANES: Preferiblemente integrales: que proveen carbohidratos (como fuente de energía), proteínas, vitaminas del grupo B, fibra y minerales.

FRUTAS: Enteras o en jugo y/o vegetales: por su aporte de agua, carbohidratos, vitaminas A y C, minerales y fibra. La fruta también se puede consumir a media mañana, a media tarde o en la merienda.

UNA BEBIDA: Por su contribución líquida para rehidratar al cuerpo luego del ayuno de la noche. Por ejemplo leche, jugo de frutas, café.

Si no desayunas porque no tienes hambre, por lo menos toma una bebida  completa cómo MAgnus de Omnilife que te ayudará a mantener el ritmo y podrás tomar el desayuno un tiempo más tarde, a media mañana en el trabajo por ejemplo.





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